Tensión al cantar
Cuando la técnica vocal no es suficiente
Si tuviera que sintetizar en pocas palabras los hábitos más comunes en mis estudiantes de canto diría que son aquellos asociados al “empuje” del sonido que generalmente se traduce en tensión muscular que puede iniciarse en los músculos abdominales y que indefectiblemente llega a la musculatura del resto del torso, en especial a los músculos del cuello.
Como siempre digo, y creo que nunca es suficiente recordarlo, el diseño y funcionamiento de nuestro sistema muscular es como una especie de traje que nos recorre por completo. Aunque cada músculo tenga su función y sus puntos de inserción, su actividad siempre es realizada en conjunto, sin que sea posible que la acción se pueda aislar del resto. La forma en que nos movemos, la forma en que desarrollamos nuestra postura a lo largo de los años y la manera en que respiramos van a afectar a la forma en que cantamos.
Nuestra red de músculo y fascia
Varios científicos, anatomistas y terapeutas de la postura y movimiento han investigado sobre el entramado de músculo y tejido conectivo que nos cubre de pies a cabeza, incluso han encontrado relaciones que hasta hace unos años ni se nos hubieran ocurrido. Por ejemplo, Raymond Dart tiene un artículo escrito hace más de 50 años en el que relaciona los aspectos posturales y el cierre mandibular. Thomas Myers tiene el mérito de haber investigado estas conexiones a través de lo que llamó líneas miofasciales, y lo explica maravillosamente en su libro Anatomy Trains. En mi libro La Voz Integrada desarrollo más en profundidad este tema.
Al parecer somos una totalidad que se auto interfiere o auto libera según la forma en que nos usemos a nosotros mismos.
Mi historia
Comencé a tomar clases de Técnica Alexander sin saber que este método tenía que ver con mi postura y mi uso muscular. Tampoco sabía que mejorarían mi fonación. Recuerdo la sensación de libertad que percibía en mi cuerpo después de cada clase y ni hablar de la facilidad al cantar. Mucho antes de comenzar a formarme como profesor de la técnica ya había entendido que la distribución dinámica del tono postural me permitía optimizar muchas funciones, entre ellas la vocal.
Desde que me gradué como profesor de Técnica Alexander he querido ayudar a los músicos instrumentistas y en especial a los cantantes a conseguir este mismo tipo de resultados, a encontrar nuevas formas de regular el equilibrio del tono muscular y mejorar la respiración y la voz.
¿Cómo aprender a regular los niveles de tensión?
La mayor parte de las tensiones que experimentamos permanecen en un nivel inconsciente. Solamente cuando registramos dolor o imposibilidad podemos darnos cuenta que existe un grado de activación muscular excesivo que puede obstaculizar alguna función.
No se trata solamente de tensión excesiva, hay veces en que el tono muscular está tan desequilibrado que muchos músculos que deberían trabajar, por ejemplo en mantener nuestra postura, se encuentran de alguna forma atrofiados.
A través de los principios de la técnica Alexander se puede aprender a deshacer hábitos que son perjudiciales en nuestras actividades de la vida diaria. Alexander descubrió las causas de su falta de voz cuando actuaba al encontrar estas relaciones de patrones musculares en el uso cotidiano de su cuerpo. Si quieres saber más sobre la historia de Alexander tengo muchos más artículos en el archivo, y también muchos videos sobre la historia de F. M. Alexander en mi canal de YouTube, especialmente en mi último video doy una explicación bastante sintética de su historia.
Aunque hace tiempo que no doy clases y cursos en línea, voy a dar una MASTERCLASS sobre este tema. Durante 3 horas voy a enfocarme en la relación entre la tensión y la voz, y voy a dar claves que pueden servirte a descubrir patrones de tensión innecesaria que quizás estaban ocultos. Esta clase será el día 13 de junio, y puedes tener más información en el botón de abajo.


